Neuralgia del trigémino
¿Cuáles son las ramas del nervio trigémino?
El nervio trigémino tiene tres ramas que cumplen funciones distintas:
Oftálmica: El término "oftálmico" se refiere al ojo. El nervio oftálmico está relacionado con los ojos, los párpados superiores y la frente.
Maxilar: Los nervios maxilares se extienden hacia las mejillas, la nariz, los párpados inferiores, así como el labio superior y las encías superiores.
Mandibular: La rama mandibular (correspondiente a la mandíbula inferior) proporciona sensibilidad a la parte inferior del rostro, incluyendo la mandíbula, el labio inferior y las encías inferiores.
Una lesión en el nervio trigémino puede afectar una zona pequeña y causar problemas para masticar y hablar. El alcance de la afectación depende de dónde se produzca el daño nervioso.
Es posible que experimente entumecimiento persistente o dolor facial en el área inervada por el nervio.
La neuralgia del trigémino puede afectar a cualquiera de estas tres zonas de distribución (o a todas ellas).
¿Cuáles son los signos de la neuralgia del trigémino?
La neuralgia del trigémino suele afectar solo a un lado del rostro. Algunas personas desarrollan espasmos faciales (tics) después de que el dolor remite.
La neuralgia del trigémino afecta con mayor frecuencia a personas mayores de 50 años, y es una afección más común en mujeres que en hombres.
La neuralgia del trigémino es la causa más frecuente de dolor facial y se diagnostica en aproximadamente 15.000 personas al año en los Estados Unidos.
El dolor de la neuralgia del trigémino es extremadamente intenso. Aunque la afección no pone en peligro la vida, la intensidad del dolor puede resultar incapacitante.
Es posible aliviar la neuralgia del trigémino: los tratamientos médicos y quirúrgicos pueden controlar el dolor, especialmente cuando son administrados por médicos y cirujanos especialistas.
Los síntomas de la neuralgia del trigémino pueden incluir uno o más de los siguientes patrones:
Episodios de dolor intenso, punzante o como una descarga eléctrica
Ataques de dolor espontáneos o desencadenados por acciones como tocarse la cara, masticar, hablar o cepillarse los dientes
Ataques de dolor que duran desde unos pocos segundos hasta varios minutos
Dolor acompañado de espasmos faciales
Periodos de múltiples ataques que duran días, semanas, meses o más tiempo; algunas personas tienen periodos sin dolor
Dolor en las zonas inervadas por el nervio trigémino, incluidas la mejilla, la mandíbula, los dientes, las encías, los labios o, con menor frecuencia, el ojo y la frente
Dolor que afecta a un lado de la cara a la vez
Dolor localizado en un punto específico o que se extiende por una zona más amplia
Dolor que rara vez se presenta por la noche mientras se duerme
Ataques que se vuelven más frecuentes e intensos con el paso del tiempo
¿Cómo se diagnostican los problemas del nervio trigémino?
Diagnosticar los problemas del nervio trigémino puede resultar difícil, ya que no existe una prueba específica para evaluar el estado de estos nervios. Además, otras afecciones —como la cefalea en racimos, los trastornos temporomandibulares y dentales, y las infecciones de los senos paranasales— pueden causar dolor facial y provocar síntomas similares.
Su médico podría basarse en los síntomas y en una exploración física para establecer el diagnóstico. También es posible que le soliciten una resonancia magnética (RM), una tomografía computarizada (TC) o radiografías. Estas pruebas permiten determinar si un quiste, un tumor o una arteria está ejerciendo presión sobre el nervio trigémino.
¿Existen opciones de tratamiento para la neuralgia del trigémino?
Los medicamentos constituyen la principal línea de tratamiento para este trastorno. Algunos pacientes pueden experimentar efectos secundarios o no responder adecuadamente a la medicación; en estos casos, se les deriva a un neurocirujano para analizar otras opciones terapéuticas.
Estas opciones incluyen:
Descompresión microvascular: consiste en una cirugía cerebral abierta, con una incisión detrás de la oreja, para colocar un separador blando entre el nervio trigémino y el vaso sanguíneo que lo comprime en el punto donde emerge del tronco encefálico.
Rizotomía percutánea o ablación por radiofrecuencia: consiste en introducir una aguja a través de la mejilla hasta llegar al punto de salida del nervio trigémino en la base del cráneo.
Radiocirugía con Gamma Knife: utiliza haces de radiación concentrados dirigidos al nervio trigémino, sin necesidad de incisiones y mediante un procedimiento ambulatorio.
Los resultados esperados de cada opción de tratamiento pueden variar según el paciente. Una conversación detallada con el neurocirujano permitirá exponer los riesgos, beneficios y alternativas de cada una de estas técnicas.
